Sticky Fingers: explosión de vibras positivas y motivadoras

La banda australiana Sticky Fingers ha conseguido, disco a disco, rebasar las expectativas propias de un grupo independiente y ha explotado los números de reproducciones de varias canciones de su discografía que suma ya cinco álbumes y varios años de conciertos. De estás experiencias, sobre su acercamiento al reggae y de la posibilidad de identificar un sonido plenamente australiano platicamos con Paddy Cornwall, bajista del quinteto de Sidney.

El título del nuevo disco luce pertinente con los tiempos que hemos vivido. ¿Cuál es la historia detrás de él?

Así es. Queríamos hacer un álbum con letras positivas incluyendo su título. Antes hicimos una canción, Outcast At Last, para nuestro tercer disco Westway , y nuestro manager me advirtió que tendría que tener cuidado con esas letras y con lo que uno desea. Pensaba que se trataba simplemente de una canción pero he aprendido con los años que cualquier proyección que pongas sobre ti, en tus textos, se vuelven reales. Así es que si te enfocas en emociones y vibras más positivas y motivadoras, puede tener un efecto.

Esto sucede también cuando hablan de historias fantásticas o imaginarias, ¿cierto?

Definitivamente. En el grupo sentimos que nuestro disco anterior Yours to Keep era mucho más triste. Todos los integrantes veníamos de situaciones complejas desde salud mental, adicciones, peleas entre nosotros, de recibir ataques de los medios. Nos dejó con un halo de mucha tristeza y creo que ese sentimiento apareció en la música. Cuando llegamos a nuestro quinto álbum decidimos que habíamos pasado por tanto y que era un momento distinto por lo que era chido hacer algo que sonara diferente a lo anteriormente creado.

Leí que hay algunas canciones que surgen de experiencias complicadas…

Es que, aunque queríamos escribir un disco más positivo no significaba que estábamos pasándola bien mientras lo hacíamos. El mundo estaba en el encierro derivado de la pandemia. Dylan, nuestro cantante, estaba luchando con temas de adicción y decidimos que la mejor manera de ayudarlo era propiciar acompañarlo en atmósferas donde hacíamos música sin el elemento de la fiesta. Personalmente tuve mis propios problemas y estuve en rehabilitación. Pero siento que usamos la música como una manera de salir de la oscuridad.

Si la música nos ayuda y significa a quienes escuchamos puedo imaginarme lo que puede lograr en quien la creo…

Absolutamente.Recientemente platicábamos sobre las formas en que queremos hacer una gira y las formas en que las que no queremos hacerla. La carretera no es para todos. En el pasado, hemos estado de gira, tocando todas las noches, durante tres meses seguidos. Ahora es diferente, porque tenemos contamos con una base de fans establecida y así podemos realizar giras más pequeñas con espectáculos más grandes.

Eso es interesante, porque tenemos la idea en la historia del rock donde creemos que ir de gira para los músicos se traduce de una fiesta interminable. ¿Cómo es crear música durante estas experiencias y momentos? Existe mucha música que se ha creado debido a la experiencia de estar en gira; ni siquiera solo dentro de la diversión y las fiestas, sino también solo por el hecho de viajar.

Sí, las giras definitivamente nos inspiran a tener historias que contar, cuando llegamos a casa. Pero siempre he mirado a otras bandas, que son capaces de escribir música mientras están en la carretera y las respeto totalmente. Nunca hemos sido capaces de hacer eso. En nuestra primera gira escribimos la canción These Girls que se incluyó en el disco Caress Your Soul. Fue creada en nuestro motel de mierda, y sucedió así porque en ese momento estábamos totalmente arruinados y no teníamos nada más que hacer. Siempre hemos estado ocupados explorando mientras estamos en la carretera, haciendo amigos con la gente y descubriendo lugares.

¿Podemos hablar de un movimiento musical australiano donde haya temas específicos o sonidos particulares que puedan identificarse de alguna manera como creados en la isla?

Eso es interesante. Para ser honesto, siempre me ha gustado la idea de que los artistas y las bandas se mantengan unidos, para ayudarse mutuamente. Pero, para ser brutalmente honesto, en Australia, no hay una cultura muy grande para eso, y creo que la razón de eso es que a pesar de que Australia es un país grande, en realidad hay una población bastante pequeña, y por lo tanto, lo que esto crea es una gran cantidad de bandas y artistas que en lugar de ser amigos entre sí, terminan siendo bastante competitivos. Todo el mundo está tratando de moverse y hacerse grande en el hemisferio norte, en América; pero definitivamente hay bandas que se mantienen unidas.

Hemos hecho giras con Bootleg Rascal y existen bandas de nuestro círculo de amigos como DMA’S, de las que estamos muy orgullosos. Cada vez que he ido al Reino Unido, o a Estados Unidos, he visto que hay muchas más escenas de bandas que se mantienen unidas.

Al escuchar sus nuevas canciones me parece que existe una presencia y conexión con las raíces del reggae jamaicano. ¿Qué tan natural fue para la banda tocar este estilo de música? que nos llevan a la isla del caribe.

Dylan, es de Nueva Zelanda, de la cultura maorí; hay una gran cultura en Nueva Zelanda para la música reggae de estilo kiwi; entonces, bandas como Fat Freddy’s Drop, Kora, Catch A Fire, hay montones de ellos, por lo que él (Dylan) creció escuchando ese tipo de música. Tengo una teoría, o más bien un hecho, de que todos los maoríes pueden cantar, todos ellos, y lo hacen con miles de años de angustia en sus voces. Cuando Dylan tenía dieciséis años, estaba viviendo en Sydney, y luego armamos la banda. Teníamos chicos en la banda como Seamus, el guitarrista, y yo como bajista, que veníamos de una educación más rockera, y cuando estábamos improvisando, estábamos tocando mucho más de un estilo de rock, pero luego Dylan estaba exagerado, tocando estos acordes de reggae de dos tonos, cantando de la manera en que canta. Al principio sonaba como un gran lío, y dije “¿Qué vamos a hacer con esto?”. Pero luego, me topé con el disco Sandinista! de The Clash, que incluye la canción In Hammersmith Palais, y me sacudió en varios sentidos. El sonido de The Clash se deriva de lo punk pero con algo de reggae, pero sin tratar de asumirse como negros. Están tocando su género de música, pero dándole su propio giro. Esto me inspiró, lo llevé de vuelta al garaje, y le mostré al resto de los chicos, y a ellos también les encantó. Tengo que agradecer a esa canción, y a The Clash, porque nos dieron la inspiración y la confianza que necesitábamos.

Mientras me contabas esta historia pensaba si alguna vez has sabido de cómo, tal vez una de sus canciones, álbumes o un concierto, han cambiado la vida de otra persona…

Recibimos correos de fans así todo el tiempo, y nunca envejece, es algo hermoso. Ya estás haciendo música para tu propia terapia, y cuando la gente obtiene el mismo resultado de él, es muy especial. Todos nuestros discos suenan totalmente diferentes entre sí, y esto no es algo planeado. Es un gran bono extra. Cuando estamos haciendo música, no tratamos de no pensar en alguien más, solo queremos disfrutarla nosotros y confiamos en que que si hacemos algo que disfrutamos, entonces alguien más también lo disfrutará.

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