Spacey Jane, estridente frescura australiana

Después de que la tecnología nos fallara en dos ocasiones, delante de nosotros está Caleb Harper, vocalista y guitarrista de Spacey Jane, quien nos recibe desde la comodidad de su habitación al otro lado del planeta, en Australia.

El sol de la habitación invade la pantalla, afable y honesto, Caleb nos cuenta muy rápidamente del segundo álbum de estudio de la banda, “Here comes everybody” y cómo ha sido su proceso creativo en tiempos de aislamiento, lo cual no les detuvo, logrando que nos entregaran “Lots of Nothing” y “Lunchtime”. 

Al preguntarle qué ha pasado desde la fundación de la banda y cómo ha sido su proceso creativo en pandemia, es inevitable que la nostalgia sobre el tiempo que ha pasado se haga presente. Harper nos comenta que “desde el principio, su sonido ha estado relacionado más con las presentaciones en vivo, con la energía que ellos sienten al interpretar sus canciones y cómo se alimentan de la expresividad del público que las corea”

Cuando le preguntamos cómo se siente con regresar a los escenarios, nos responde que es revitalizante para él la comunión que hay entre músicos y gente y que estaría encantado de pronto regresar y hacer varias fechas, presentando el nuevo álbum y tocando algunas de las antiguas canciones, de hecho nos adelanta que pronto estarán de tour y visitarán nuestro continente.   

Conscientes de que el mundo en el que vivimos ha estado en continua transformación desde la pandemia, le preguntamos cómo había sido el proceso del último álbum y en específico, qué pasaba por su cabeza al crear “It’s Been A Long Day”, con una honestidad apabullante, nos responde: «la canción me es muy importante, porque refleja el pre y el post de un rompimiento. Representa la forma que tenía para decirle a alguien que la amaba cuando me estaba sintiendo tan ansioso y de bajón en las primeras etapas de COVID; y no sabía si estaba haciendo lo suficiente como para decírselo. Al final, estuve tan agobiado y mal durante un periodo de seis meses que me convencí de que la música era una causa perdida y la pérdida total de identidad resultó en el rompimiento de la relación, pero también me sirvió para vivir este proceso. Hay mucho de lo que soy en la canción”.