Los tres años de la 4T en Hidalgo

El pasado 1 de diciembre se cumplieron tres años de la llegada de Andrés Manuel López Obrador al poder. Para Hidalgo, al igual que para todo el país, el ascenso del tabasqueño cambió la forma de hacer política y significó un golpe de timón en los planes que hasta antes del 2018 llevaba la entidad.

El cambio fue paulatino y el parto doloroso para la clase política local. Recuerdo con claridad la campaña de 2018, cuando todavía el PRI y el gobierno encabezado por Omar Fayad intentó descarrilar la llegada de la 4T al poder con tácticas de guerra sucia como el uso de un grupo de choque durante el cierre de campaña de López Obrador en la Plaza Juárez.

No lo lograron y frente al triunfo contundente en las elecciones de 2018, el Gobernador Omar Fayad cambió radicalmente su estrategia y optó por replegarse y colaborar abiertamente con la nueva administración federal.

El apoyo al gobierno de López Obrador de parte de la administración Fayad ha sido tal, que el propio mandatario estatal tuvo que aclarar el pasado domingo 28 de noviembre, durante la ceremonia de toma de protesta de Julio Valera como nuevo dirigente del PRI, que su postura es institucional y que no debe haber confusiones respecto a que sus convicciones políticas están en el tricolor.

“¡No se confundan: Omar Fayad es de una pieza! Y nunca he traicionado a este partido”, recalcó el mandatario frente a la ola priista que se congregó en la sede estatal del partido tricolor, sobre el bulevar Colosio.

Y sí, a diferencia de otros gobiernos estatales, la administración Fayad ha decidido caminar de la mano de López Obrador, lo que ha implicado giros radicales en sus posturas políticas.

Un ejemplo claro está en la intención del gobierno federal de reabrir la escuela Normal Rural del Mexe, idea con la que Fayad mostró su abierto desacuerdo en tiempos de campaña y que después apoyó frente al propio López Obrador, como sucedió durante una de las primeras visitas del tabasqueño a Hidalgo, en el municipio de Francisco I Madero.

Lo mismo ha ocurrido con otros proyectos, como el del nuevo aeropuerto Felipe Ángeles, que hoy es construido a marchas forzadas en el municipio de Tecámac, Estado de México. Fayad fue cauto y, en lugar de criticar la cancelación del proyecto Texcoco, mejor se subió a la ola de la nueva terminal que se construye en la base aérea de Santa Lucía, que por cierto traerá más oportunidades de desarrollo para Hidalgo que el trunco proyecto que impulsó el gobierno de Enrique Peña Nieto.

Así también ha pasado con el proyecto del Tren Maya, que ha sido visto con buenos ojos por el gobierno de Fayad, lo que fue recompensado con el fallo favorable de la licitación para la construcción de los trenes en la planta de Bombardier y Alstom en Ciudad Sahagún.

Lo anterior, por hablar de los proyectos más relevantes, pero así ha sido la tónica en estos tres años del gobierno de la llamada Cuarta Transformación.

Aunque este afán de colaboración no ha sido el mismo con algunos grupos morenistas locales. El contraste fue la ruptura con la mayoría morenista de la 64 Legislatura del Congreso local, con la que tuvo serios problemas, en particular con el Grupo Universidad, al que declaró la guerra desde las elecciones de 2018.

¿Qué deparan los siguientes tres años de administración de López Obrador para Hidalgo? El rumbo será resuelto en las próximas elecciones, pero por lo pronto las encuestas avizoran que el futuro en el horizonte político local se pintará de guinda, lo que anticipa que el proyecto de la 4T en Hidalgo marchará sin contratiempos.

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