Las Barras Bravas ¿Pasión por el futbol o fanatismo desmedido?

Por: Iván Hurtado García

Ante los trágicos sucesos ocurridos el pasado fin de semana en el estadio Corregidora de Querétaro en los que se vieron involucradas las facciones más radicales de la barra 51 de Atlas y la barra Resistencia Albiazul de Querétaro, donde, según reportes extraoficiales, se informaba la cantidad de 17 fallecidos y múltiples lesionados, la existencia del movimiento barristico en México se vuelve a poner en el ojo del huracán.

Éste movimiento que fue importado desde Sudamérica y Centroamérica a mediados de la década de los noventa por la dirigencia del Club Pachuca, cuando el Director Deportivo Andres Fassi viajó a San José de Costa Rica para invitar a territorio mexicano a los líderes de la barra brava del Club Saprissa (que cabe aclarar son de origen chileno y no argentino como muchos han afirmado de manera incorrecta), hizo que Pachuca se formará un grupo de animación con las mismas características que la “Ultra Morada” del equipo Costarricense, características en las que se incluían la colocación de trapos o mantas con frases de apoyo al club, cánticos para alentar a los jugadores los noventa minutos independientemente del resultado del juego en disputa, ondear banderas con el escudo y los colores del equipo así como organizar viajes para apoyar al Pachuca cuando jugaba de visitante. Sin embargo, lo que inició como un impulso a la fanaticada, ahora se ha convertido en un desvío del propósito original de este tipo de expresiones de impulso a los equipos de futbol.

Los disturbios ocurridos el día 5 de marzo generaron una serie de críticas y repudio hacia las barras bravas, por la imágenes y videos qué se dieron a conocer en las redes sociales, así como también a los protocolos de seguridad qué maneja la Liga MX y el Club Querétaro, poniendo sobre la mesa la colusión de los cuerpos de seguridad con la gente de la parcialidad local y el deseo de la sociedad por desaparecer las barras bravas del futbol mexicano.

Quien esto escribe ha sido parte de manera activa en la Barra Ultra Tuza de Pachuca desde el año 2005, específicamente en la facción llamada “Ultra 1901”, grupo qué surgió en el año 2007 con alrededor de 50 integrantes de distintos puntos de la ciudad de Pachuca como los son los barrios y colonias: 11 de Julio, Centro, Parque de Poblamiento, El Palmar, Tulipanes, Campestre, Los Cedros etcétera. De igual manera se unieron integrantes de distintos municipios como Tula, Tulancingo, Zapotlán, así como de la propia Ciudad de México después de que la directiva de Pachuca quisiera erradicar el modelo “sudamericanizado” de los grupos de animación en los estadios del futbol mexicano. Este grupo siempre se ha mantenido con la firme convicción de alentar al Club Pachuca a pesar de la criminalización y la estigmatización de la que hemos sido objeto por parte de autoridades gubernamentales,  en el que independientemente del grupo social al que pertenecemos cada uno de los integrantes, siempre nos hemos manejado como una familia y en las que en diversas ocasiones hemos realizado acciones de tipo social como donación de juguetes, libros y ropa a la población más desprotegida de la ciudad de Pachuca.

La violencia en los espectáculos deportivos siempre ha existido, incluso antes de la creación de las barras bravas en el país, lo que ocurrió es un reflejo de la sociedad en la que vivimos, no sólo en México sino en todo el mundo, cada día una sociedad más deshumanizada y violenta por la creciente polarización de ideologías políticas y sociales, así como la infiltración de personas ajenas a la pasión que los clubes generan y que han encontrado en las barras bravas una manera de camuflarse para llevar a cabo actividades ilícitas que poco tienen que ver con el futbol.

Creo que tiene que haber sanciones ejemplares en dos sentidos, la primera la referente a las acciones que deberá implementar la Liga MX como lo es el veto al estadio Corregidora, sanciones económicas para los clubes  y restricciones severas a los grupos de animación de los clubes que se vieron involucrados, la segunda corresponde a la Fiscalía  Estatal del  Querétaro ante la necesidad de que las autoridades implementen un sistema de profesionalización para los cuerpos policiales encargados de velar por la seguridad de los asistentes que acuden a estos eventos deportivos, implementación de protocolos de seguridad eficientes, así como la reparación del daño a la sociedad.

Sería lamentable que estos hechos ocasionados por un grupo de inadaptados sean el parteaguas para que en un futuro los ciudadanos no puedan asistir a los estadios por el miedo a ser agredidos por el simple hecho de portar la camiseta del equipo de su preferencia.

NO TE HACE BARRA ATACAR A FAMILIAS, NIÑOS Y MUJERES.

TE HACE UN COBARDE, SIN HONOR NI CODIGOS.

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