La inédita respuesta a la elección interna de Morena

Nadie esperaba la respuesta que tuvo la primera jornada de asambleas distritales de Morena para elegir a 3 mil consejeros estatales en el país.

Larguísimas filas fueron la constante de este ejercicio cuyo fin es renovar la estructura interna morenista, tanto de sus consejos como de sus comités.

¿Cuál fue razón por la que hubo tanta demanda para votar por los consejeros?

Morena es hoy el partido más exitoso del país. Después de la pasada elección del 5 de  junio, encabezará las gubernaturas de 20 estados de la república, con lo que gobernará a 68.3 millones de mexicanos, además de estar al frente del gobierno federal desde 2018 y tener la mayoría en el Congreso de la Unión.

Antes de la elección de 2018, Andrés Manuel López Obrador hizo un llamado a sumarse a su movimiento para lograr conquistar la presidencia de la república. La invitación fue dirigida a todas las fuerzas y sectores que se identificaran con él y con el entonces incipiente partido guinda, que desde ese año no ha dejado de crecer.

Esa amplia alianza a la que convocó López Obrador en vísperas de la elección de 2018 continúa vigente y no sólo eso, sino que los espacios de poder que ha cosechado el movimiento han atraído a sectores cada vez más amplios de la sociedad mexicana. Y las filas que vimos este fin de semana son una clara muestra de ello.

Por supuesto que en la elección de consejeros y proceso de reafiliación y afiliación de Morena hubo prácticas ya conocidas en México, como el acarreo, compra y coacción de votos, pero tampoco debe soslayarse que Morena ha despertado el interés de la ciudadanía que había perdido el interés en los partidos políticos tradicionales. 

Dice el periodista Carlos Camacho en su columna “El valor de los tres mil consejeros de Morena” publicada en La Jornada Hidalgo que los comicios mediante los que se elegirán a los consejeros de 300 distritos electorales federales del país son un ejercicio sui generis pues al igual que la revocación de mandato, el partido guinda volvió a convocar a la ciudadanía en general para participar.

Y es justo por esa convocatoria que Morena hace la diferencia. ¿Usted recuerda haber recibido alguna invitación a participar en un ejercicio de democracia interna en el PRI o en el PAN? En aquellos partidos sólo los panistas y priistas toman sus decisiones, en asambleas de las que poco se sabe.

En México estábamos tan acostumbrados a que los asuntos de los partidos eran eso, sus asuntos, que nos olvidamos que son instituciones públicas cuya vida interna no nos debería resultar ajena.

Ahora, Morena debe encontrar la fórmula para evitar que las viejas prácticas no terminen por aniquilar esa vocación de abrir su vida interna a la ciudadanía.