El cuerno de la abundancia que se convirtió en desierto

Hace unos días la NASA publicó unas imágenes satelitales que mostraron la gravedad de la sequía en México. El mapa, tomado desde el espacio exterior, muestra la hermosa imagen de nuestro país pero pintada principalmente de café con diferentes tonalidades; apenas se ven unas pinceladas de verde en las zonas sur y oriente.

La gráfica es contundente: vivimos en un territorio que está convirtiéndose en un desierto. Así lo confirma la Comisión Nacional del Agua que a finales de abril dio a conocer que 83.9 % del territorio nacional sufre sequía. 1 mil 295 municipios padecen por la falta de agua, algunos de forma moderada, otros severa. 488 están en una situación “anormalmente seca”. Y por si no fuera suficiente, durante marzo y abril el calor no dio tregua, hasta 40 grados se registraron en estados del sur como Campeche, Chiapas, Quintana Roo y Yucatán, donde la queja habitual es el exceso de lluvias y humedad.

Pero la crisis severa está en el noroeste del país y regiones de Hidalgo, Sinaloa y Zacatecas, según reportó el propio organismo federal.

La sequedad del suelo y los fuertes vientos que trajo consigo el Frente Frío Número 46 provocaron una tolvanera inusual que el pasado 28 de marzo oscureció el centro de México. La propia Conagua explicó que el fenómeno se debía, en parte, a la implacable sequía que azota a nuestro país.

La imagen que mostró la NASA de México hace unos días debe llamarnos a reflexionar sobre lo que veremos en el futuro. Hoy ya padecemos las consecuencias de la falta de una política nacional que detenga y revierta el proceso de desertificación que sufre nuestro territorio.

A nadie le ha importado que durante décadas nuestro país haya sido paulatinamente deforestado. Los bosques son apenas unos trazos en esa imagen que publicó la NASA. En unos diez años esas pinceladas quizá hayan desaparecido y entonces sí estaremos en problemas.

Los bosques favorecen la creación y retención de humedad. Sin ellos la sequía se agravará. ¿Estamos listos para vivir temporadas de estiaje cada vez más prolongadas? ¿Cómo sobrevivirá la capital del país que hoy vive una situación “casi de emergencia” como alertó la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, pues padece la sequía más intensa en 30 años.

Justo otra de las imágenes que mostró la NASA más impactantes es la de la presa Villa Victoria, ubicada en el Estado de México, y que forma parte del sistema de embalses que suministra del líquido al Sistema Cutzamala que a su vez dota de agua potable a la capital del país. La gráfica compara el nivel que tenía la presa en marzo de 2020 y el que actualmente tiene. Hace un año estaba a un 58 por ciento de su capacidad, hoy está al 29.

Por fortuna la temporada de lluvias que se avecina nos salvará del desastre ambiental que vivimos. Pero es muy probable que el próximo año volvamos a ver las imágenes de nuestro territorio envuelto en una agobiante sequedad.

Mientras no haya un cambio de paradigma en nuestro modelo de desarrollo, en tanto no frenemos la destrucción de nuestras masas forestales nuestro futuro no será nada alentador. ¿Estamos listos para vivir con sed?

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