Efterklang entre la diversión y la búsqueda

El primer paso para acercarnos al sexto disco de Efterklang, es mediante el concepto que incluye su título. Las windflowers o anémonas, son pequeñas flores que cada primavera inundan con color el suelo forestal danés. Representan un símbolo de esperanza y cambio y desaparecen tan rápido como aparecen. Este espíritu de optimismo que desea iluminarnos en tiempos oscuros, parece haber dictado el proceso creativo para conformar Windflowers, el nuevo álbum de la longeva banda danesa cuya pericia para llevarnos por caminos contemplativos que se expanden se evidencia hasta lo contundente en su nuevo trabajo. Sobre el camino imaginativo del grupo, recientemente platicamos con Casper Clausen.

Quiero comentarte que anoche escuchaba Windflowers antes de dormir y después en la madrugada desperté y seguí escuchando pero en un estado más onírico lo que resultó en una experiencia muy peculiar…

Me gusta mucho ese estado, entre dormido y despierto. Creo que es un lugar maravilloso para que habite la música porque se mezcla con tu imaginación sin control. Es un momento de transición entre el cerebro despierto con las ideas e imaginación a la deriva. Si pudiera elegir ese sería un gran escenario para que la gente escuchara nuestra música. Esa oscuridad, escuchar con los ojos cerrados, con poca luz en el cuarto motiva a que nuestro cerebro corra libremente y locamente.

La manera en cómo percibimos la música cambia dependiendo de factores como el momento del día en que la escuchemos; el tempo se percibe distinto, a veces una misma canción suena muy lenta en la mañana y más tarde suena perfecta. Hemos escuchado a las canciones del nuevo disco en diferentes momentos y escenarios y creo que preferiría que quien escucha nuestra música lo hiciera con audífonos para que descubra y disfrute todos los detalles.

¿Alguna vez has despertado con alguna idea de algún sueño que después se convierta en canción?

Nunca ha pasado. Tengo la certeza absoluta de la influencia de los sueños en nosotros, por ejemplo en las letras de las canciones. Nuestra música y particularmente las canciones que conforman Windflowers parten se desenvuelven a partir de una nueva idea, de un sonido, de un canto, de alguna provocación y de ahí crece como una bola de nieve.

Lo mismo sucede con las letras. Suelo comenzar libremente mediante una improvisación vocal, con apenas algunas palabras u oraciones pero mucho de esas ideas funcionan mejor cuando no estoy pensando demasiado en ello. Permito que el momento fluya, solo canto algo encima de lo que suena y algo de eso se queda, permanece. Después empiezo a escribir las letras de la canción y empezamos a crear la música, pero siempre intentamos que se mantenga la esencia que originó la idea para la canción.

En nuestras canciones se pueden encontrar momentos de letras, frases o melodías o frases cuyo origen esté en los sueños.

Parece que Windflowers surge de una fuerte inspiración en la naturaleza pero que musicalmente convive con el tema tecnológico…

El origen de nuestro sonido es muy abierto. Desde que comenzamos a hacer música siempre hemos partido de una amplia inspiración. Cuando empezamos una canción, la trabajamos y después de un tiempo invitamos a un coro, añadimos cuerdas o metales, o nos vamos hacia lo electrónico. Es muy líquida la manera en que trabajamos con el sonido. Tratamos de seguir y confiar en nuestra intuición.

Con las letras para este disco, quise alejarme de las relaciones personales y enfocarme a la naturaleza, al mundo. Cuando estaba en Lisboa reflexioné mucho cuando todos estábamos adentro de las casas y todas las calle lucían sin gente. Parecía otro mundo, uno apocalíptico, pero que curiosamente también disfrutaba porque podía escuchar el canto de los pájaros, algo que normalmente pasa desapercibido. Todas estas ideas se fueron integrando de manera natural a las lírica del disco.

Partiendo desde las imágenes del video de Dragonfly, parece existir cierto espíritu nostálgico hacia la infancia. ..

La alegría es un tema fascinante y la niñez es la época donde descubres al mundo con una óptica amplia y libre. Como músicos es fundamental conectar con el mundo de la infancia. Para nosotros la música es guiada por la curiosidad y emoción de crear, por la euforia provocada por encontrar un sonido y pensar las posibilidades a las que nos invita. La idea de jugar con papalotes viene desde antes de la canción y el video de Dragonfly es una extensión por nuestro gusto por la alegría que conecta con nuestro niño interior.

Esta eterna curiosidad parece clave para que la experimentación que Efterklang tomado por tanto tiempo

Para nosotros la clave ha sido la diversión y la búsqueda. En 2004, cuando terminamos Tripper, nuestro primer disco decidimos movernos y hacer algo distinto a lo que recién habíamos terminado. Vino Parades y concluimos más satisfechos con el resultado, pero después más en tocar en vivo e hicimos muchos conciertos que derivaron en el disco pensamos que nos atraía más tocar en vivo entonces hicimos muchos conciertos que derivaron en el disco Magic Chairs que contiene esa vibra de tocar en vivo. Cada disco ha sido una nueva aventura.

Hay grandes bandas que conformaron su legado musical con apenas dos o tres discos. Nuestro proceso es distinto: nos conocimos a los 15 años y desde entonces tuvimos claridad sobre la visión artística que seguiríamos y que incluía preguntarnos siempre hacia donde iríamos musicalmente. Con este nuevo disco esperamos aportar nuestra pequeña parte para el cambio que nuestro mundo y nuestro tiempo necesita.

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