Belle and Sebastian: comida para el alma a través del arte

A Bit of Previous es el primer disco de estudio, en siete años, de los consentidos del indie escocés, Belle and Sebastian. Su larga carrera, que empezó casi por casualidad en 1994, está repleta de momentos que a la distancia parecen ser sacados de alguna novela de ficción protagonizada por el genio Stuart Murdoch. A esta incansable aventura, se añade la nueva colección de canciones que fueron grabadas en su natal Glasgow, algo que no sucedía desde hace más de veinte años. La dinámica de la creación de las nuevas canciones debió ajustarse a las limitantes propiciadas por la pandemia del COVID-19. La crisis llevó al grupo por nuevos caminos creativos donde el espíritu DIY sigue marcando la pauta y aparece con plena vigencia. Recientemente charlamos con Sarah Martin y Chris Geddes sobre este nuevo capítulo en la historia del grupo, la pertinencia de los discos de vinil y el futuro de la escena musical.

¿El haber grabado el nuevo disco en Glasgow, los lleva a pensarse como una banda rotundamente escocesa o con un sonido escocés que pueda identificarse de alguna manera?

Chris: Es una pregunta interesante pero no creo que pensemos en nosotros haciendo música escocesa, cualquiera que eso signifique. Intuyo que eso significaría que nuestro sonido se asociaría inmediatamente con música folklórica y eso es algo que no hacemos.

Siempre ha llamado la atención la manera en que surgen las ideas y la toma de decisiones en un grupo ciertamente numeroso como Belle and Sebastian…¿Cómo fue el proceso de creación de A Bit of Previous?

Sarah: Somos tantos en el grupo que no sufrimos por ideas. Nunca falta la creatividad porque incluso cuando alguno de nosotros amanece sin sentirse particularmente creativo, siempre aparecen un par de amigos con buenas ideas.

Para este nuevo disco, fuimos privilegiados al tener la posibilidad de trabajar con ideas creativas durante todos los meses de encierro, mientras mucha gente se mantuvo estática, sin poder ver y estar a otras personas. Fue algo que se transformó de una limitante a algo finalmente muy positivo desde el punto de vista creativo.

¿Qué tan distinto ha sido el proceso para crear el nuevo álbum a diferencia de cómo sucedía en los primeros años del grupo?

S: Ahora es un acto mucho más colaborativo y pienso que esa es una de las mejores vías para aparezca la creatividad. Las nuevas canciones se formaron a partir de las propuestas de todos los integrantes del grupo y no conozco mejor manera para hacer que las ideas crezcan.

Hablando desde el ámbito de la música, si pudieran regresar el tiempo o traer algo del pasado a nuestros días, ¿qué sería?

C: Cuando miro atrás, lo que me hubiera gustado es trabajar con mayor fuerza en la música y no perder tanto tiempo en actividades que no me llevaron a ningún lado.

S: Siento un poco lo mismo, pero la realidad es que no extraño aquellos días. Hoy disfruto mucho más ser parte de Belle and Sebastian.

Hace unos sucedió el Record Store Day y me gustaría saber su opinión sobre esta celebración y sobre el tema de los discos de vinilo…

S: Antes disfrutaba mucho comprar discos y coleccionarlos, pero desde hace tiempo dejé de hacerlo. Sin embargo creo que es importante que se mantenga el interés por conservar este medio. Chris es una persona más clavada con este tema…

C: Me gusta la idea de que a la tienda de discos permanezca como un lugar que propicie la convivencia entre fans, que sea punto de reunión. Aunque la celebración del Record Store Day ayuda a estas tiendas de discos a mantenerse vivas, no me agrada que prevalezca de pronto la idea del disco como una simple mercancía dejando a la música en segundo plano.

Es un tema complejo porque suena bien la posibilidad de poder separar a la música de un objeto físico desde el punto de vista de lo sustentable y que pueda distribuirse digitalmente sin tener que convertirse en un producto hecho por materiales por un proceso de producción que involucra petroquímicos. Pero sabemos que el formato de streaming no beneficia del lado económico a la inmensa mayoría de los músicos y solo hace ricos a los dueños de las plataformas. Por otra parte se encuentra la idea de comprar copias originales y discos de época y eso no tampoco genera ganancia al artista.

Sigo comprando discos de vinilo, pero suelo hacerlo en sitios como Bandcamp con la idea de apoyar a los músicos, aunque debo admitir que la mayoría de las veces pongo el disco en la repisa con los demás y cuando quiero escucharlo lo hago en la versión digital. El mundo sería mejor si pudiéramos depositar directamente en la cuenta del músico.

Al ver el video de la canción If They’re Shooting at You, un collage visual formado por imágenes de fotógrafos que cubren el conflicto en Ucrania, y cuyas ganancias son para la Cruz Roja, quisiera preguntarles sobre el papel del músico como ente político y con responsabilidad social.

S: La música no va a salvar al mundo pero puede proveer y consolar. Si existe un sentimiento puro y positivo desde donde el músico desee comentar y compartir algo, está bien. Hay una delgada línea entre ser solamente un artista que entretiene y ser uno que ofrece comida para el alma a través de su arte, pero en ninguno de los casos creo que se salven vidas. El entretenimiento que solamente divierte también es válido e incluso también cumple su papel para la humanidad.

C: Creo que la labor del artista en la sociedad radica en comunicar el mensaje que desea a través de su trabajo y si alguien decide que su música no tiene que incluir un carácter político y se trata de una visión genuina del creador no debemos criticarlo. Siento que operamos en una sociedad capitalista en este momento y que sería fácil acusarnos de hipocresía por tal vez no necesariamente estar a la altura de algunos de los ideales de los que hablamos, así que no me gustaría criticar a nadie más.

¿Cómo se sienten después de no poder tocar su música ante un público por tanto tiempo?

C: Las canciones pueden cobrar una vida distinta cuando las interpretas para una audiencia y cuando eres consciente de esa mágica conexión entre los músicos y el público. Se trata de una sensación diferente a trabajar con la música en algo en el estudio y mira que trabajar en el estudio significa la aparición de nuevas ideas donde se trata de momentos realmente satisfactorios y emocionantes. Cuando hemos logrado crear algo juntos es un sentimiento muy especial.

Siento que casi he olvidado la sensación de estar en el escenario con el resto de la banda. Todo el tiempo que trabajamos en el nuevo disco, ni siquiera estuvimos en la misma habitación al mismo tiempo y no nos hemos mirado mientras hemos estado tocando. No solo se extraña la interacción entre la banda y el público, también los momentos donde estamos todos tocando juntos.

De pronto parece que se trata de un nuevo principio…

S: Me lo pregunto, sí, pero sospecho que volveremos a acostumbrarnos bastante rápido. Creo que la memoria muscular se activará inmediatamente. Pero sí, se siente muy extraño pensar que vamos a estar en los escenarios y haciendo conciertos otra vez.

¿Cómo les gusta imaginarse el futuro de la música?

C: Me imagino un nuevo estilo de música que al principio me parezca francamente aterrador y confuso, pero que al final lo disfrute con toda mis fuerzas. Eso sería bastante emocionante

S: No tengo ningún tipo de utopía donde la música sea perfecta ni nada por el estilo. Me gustan los silencios. Me conformaría con poder seguir disfrutando la música que me gusta mientras que manejo mi coche.