Alta criminalidad, prioridad del nuevo gobierno en Hidalgo

El gobierno entrante de Hidalgo, encabezado por Julio Menchaca, ya debe tener una lista con los temas más urgentes que deberá atender a partir de septiembre. Pero si no la tiene, la propia ciudadanía está diciéndole al morenista que uno de los que genera mayor preocupación es la inseguridad.

Quienes lean estas líneas probablemente han notado que de unos meses para acá en Hidalgo los homicidios se han vuelto una constante. No es sólo percepción, según la organización TReserch International, Hidalgo es la entidad que tiene la mayor variación anual de homicidios en todo el país.

Hasta el último corte del sábado 16 de julio, Hidalgo registra un crecimiento de 183% respecto al número de homicidios sucedidos en 2021. Esto de acuerdo con TReserch International que construye sus estadísticas con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

En una reciente entrevista que le hice a Mario Cruz, jefe de Investigación de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) y quien ha estudiado los daños económicos que deja el crimen organizado en la entidad, explicó que el fenómeno delincuencial tiene distintos orígenes en nuestro estado, pero destaca el que provoca el robo de combustible, actividad conocida popularmente como huachicoleo.   

Según el investigador, esta actividad criminal deja, entre otros daños, una estela de homicidios en los lugares donde florece y en Hidalgo se ha ensañado en municipios por donde pasan los ductos de Pemex que conducen el combustible, particularmente en la zona sur.

En el caso de la capital del estado, la criminalidad tiene otra lógica. Según Cruz, la delincuencia en Pachuca y municipios aledaños está más relacionada con delitos patrimoniales, como el robo a casa-habitación y automóviles, que tienen una relación con su cercanía al Estado y Ciudad de México.

Aunque en el caso de Pachuca, este 2022 se han presentado homicidios de alto impacto que merecerían que el gobierno morenista entrante ponga atención en lo que está pasando.

El 30 de enero, por ejemplo, en el municipio conurbado de Mineral de la Reforma, se registró un multihomicidio que dejó seis muertos y que habría tenido relación con el narcomenudeo y que, por cierto, aún no ha sido resuelto por la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH).

Otro hecho que impactó a la sociedad fue el multihomicidio ocurrido en el mercado Primero de Mayo, que dejó un saldo de cuatro personas fallecidas por disparo de arma de fuego, que también sigue sin ser resuelto y por el cual hay una persona detenida.

Recientemente se registró el asesinato de una mujer comerciante, que fue ultimada a plena luz del día con un disparo de fuego en las escaleras que dan acceso a ese mercado que fue creado hace un par de décadas para resolver el problema del ambulantaje en Pachuca.

Otros municipios por cuyas entrañas corren ductos de Pemex y en donde han ocurrido asesinatos, ejecuciones y hallazgo de cuerpos con señales de tortura son: Ixmiquilpan, Tula de Allende, Huichapan, Atotonilco de Tula, Tizayuca, Tasquillo, Zimapán, Cuautepec de Hinojosa, Tecozautla, Nopala y Alfajayucan, según se lee en “Homicidios y violencia crecen como la espuma en Hidalgo” La Jornada Hidalgo. Consultado en línea: https://lajornadahidalgo.com/homicidios-y-violencia-crecen-como-la-espuma-en-hidalgo/.

Por eso el gobierno entrante, además de la lucha contra la corrupción, deberá poner el foco de atención en esta alza en la criminalidad, pues como declaró la semana pasada el gobernador Omar Fayad, la delincuencia aprovecha los cambios democráticos “para meterse como la humedad”, en referencia a la actual transición gubernamental en curso.